Cómo Aceptarte a ti Mismo/a de Forma Radical

¿Quieres aceptarte, y quererte más a ti mismo/a de forma incondicional? ¿Quieres desarrollar una mayor autoestima?

Entonces estás en el lugar adecuado.

En este artículo resumiré el libro Ya Eres Suficiente de Lisa Olivera, el cual trata este tema con mucho detalle. Veremos por qué es importante y crucial abandonar nuestras antiguas historias y creencias, y reemplazarlas por otras nuevas.

Te explicaré algunos factores que influyen en el desarrollo de historias, los temas que suelen abarcar, y más adelante, te daré un conjunto de técnicas y actitudes que te ayudarán a deshacerte de estos patrones.

Tabla de Contenidos Ocultar

    ¡Empecemos!

    Acepta tus historias personales

    ¿Por qué es importante conocer tus historias?

    Todos queremos una vida mejor, o por lo menos, vivir en paz con nosotros mismos, y por ello es muy decisivo para tu vida que comprendas tus propias historias personales, y como éstas afectan a tu sentido del yo, a tus relaciones, y a todo lo que te representa como individuo.

    Para comprender cuales son tus historias, debemos empezar por el principio: tus historias son, a la vez, lo que has vivido, y lo que te cuentas acerca de lo que has vivido.

    Las historias que nos contamos a nosotros mismos son un rasgo innato de nuestra naturaleza. Tú y yo, somos máquinas de encontrar el sentido a las cosas: desde que éramos niños, lo hacíamos. Sin embargo, nuestra obsesión en encontrar sentido a las cosas se complica de manera abrupta cuando el significado que les otorgamos no es el acertado.

    conocerse a uno mismo

    Tus historias se entretejen en todos los aspectos de la vida: dan forma a tus acciones, y a tus decisiones. Influyen en la manera en que te tratas a ti mismos, y en cómo te relacionas con los demás. Tus historias son fuerzas que te guían en la experiencia de ser humano

    Factores que moldean tus historias

    Estos son los factores más importantes que influyen en nuestras historias:

    1. La Familia. Tus padres resultan decisivos para las creencias que desarrollas a medida que creces. Eres como una pequeña esponja que absorbes lo que vives, antes de entenderlo claramente. Cualquier hábito, o comportamiento que hayan tenido tus padres acaba siendo interiorizado por ti, sin importar el daño o repercusión que puedas tener.

    2. Los Traumas. Según Bessel Van der Kolk, un destacado investigador en esta área, el trauma es cualquier cosa que sobrepasa la habilidad del cuerpo de lidiar con algo. Un robo, una violación, haber sufrido acoso escolar, o que un ser querido tuyo se suicide… Todo ello son traumas, y es importante reconocerlos.

    3. El Entorno. ¿Estás conectado con tu comunidad, o tu grupo de amigos? Cuando posees un rasgo que te hace distinto, sueles ser más proclive a aislarte del grupo. Tu entorno posee un impacto directo en lo que tienes, o no tienes, en lo que te rodea, o no te rodea, y en lo que ves, o no ves. Podría decirse que el entorno es como un hogar, para el hogar que llevas dentro.

    4. Los Medios de Comunicación. Si has pasado suficiente tiempo mirando Internet, redes sociales, o anuncios de televisión, seguramente te habrán inundado con determinadas historias, determinados cuerpos, determinados estilos de vida… Siempre hay unos cuantos discursos que deben ser el ideal de perfección, que cada uno o cada una debe alcanzar, ¡y debemos detectar esos patrones cuanto antes!

    5. La Sociedad. Tu género, tu orientación sexual, o tu raza, pueden impactar bastante en tu vida, así como cualquier norma social, ya sean las doctrinas religiosas de tu país, los planes de estudio del colegio, o la situación económica, etc. Todo ello impacta en tu entorno, y en las historias que vayas acarreando durante tus primeras décadas.

    el entorno influye en tus valores

    Tu grupo de amigos/as puede influir de forma indirecta o directa en algunos de tus hábitos.

    Piensa en tu propia vida: puede que alguna circunstancia, o rasgo de tu personalidad, o del país en el que vives, haya decidido qué cosas das por sentado acerca de ti, sin ni siquiera cuestionarlas.

    Tómate tu tiempo para detectar algo que haya tenido un gran impacto en tu vida, y respira unas cuantas veces… Si lo ves necesario.

    ¿De qué tratan tus historias?

    En este apartado explicaré algunos patrones que suelen seguir tus historias (y las mías), es decir, formas en las que te expresas hacia afuera por haber arrastrado durante varios años, una historia u otra.

    • El Crítico Interior. Nuestro crítico interior lo llevamos dentro: suele ser maleducado, muy molesto, y se manifiesta siempre que salimos de nuestra zona de confort. Es un experto en asomar la cabeza durante aquellos momentos en los que, en realidad, necesitamos apoyo y ánimo. Pero recuerda: tu Crítico Interior NO ERES TÚ.
      Planteate estas preguntas: ¿Cuándo suele aparecer? ¿En qué aspectos tu crítico interior evita que muestres tu yo completo al mundo?

    • Perfeccionismo. El perfeccionismo se basa en la creencia de que, actuando de forma perfecta, teniendo un aspecto perfecto, o acertando siempre, al final serás querido o valorado. Pero esto, en el mundo real, es imposible. El perfeccionismo es agotador, doloroso, y como he comentado, jamás puede alcanzarse. No te centres en ser perfecto o perfecta: sólo trata de ir paso a paso.

    ¡¡Hay que tener cuidado con no auto sabotearse ni auto castigarnos!!

    • La sensación de no encajar. Todos queremos encajar, y por el simple hecho de ser humanos, pertenecemos a aquí. La pertenencia no es algo que tengamos que ganar: la llevamos todos dentro. Sin embargo, muchos hombres y mujeres pasamos por la infancia, y adolescencia, creyendo que nunca somos suficientes, y eso hace que el mundo se
      convierta en un sitio hostil. Por eso debes sentir que perteneces a algo; forma parte
      de nuestra naturaleza.

    • Complacer a los demás. Este es un patrón que consiste en minimizar nuestras necesidades por el bien de los demás, con el deseo de gustar a los otros. El problema de este comportamiento es sencillo: cuando tenemos que asegurarnos de que todo el mundo está bien para poder sentirnos bien, nuestro sentido del yo queda totalmente condicionado, a si gustamos a los demás o no.

    ¿Qué función tienen tus historias?

    Nuestras historias pueden condicionarnos, como ya hemos visto, pero la realidad es que tú no eres tu historia. Esas historias que creaste, cumplieron alguna función para ti en algún momento. Echa la vista atrás, a tu yo más joven: visualiza lo que estabas viviendo, por lo que estabas pasando: piensa en las experiencias más determinantes que viviste años atrás.

    Esas historias y narrativas que has creado, las necesitabas para sobrevivir, para dar un sentido al dolor, y a la tristeza que sentiste mucho más joven.

    Despídete de tus historias

    A medida que vas tomando acción, y haces ese trabajo interior de indagar en tus historias, vivencias, y creencias arraigadas, espero que comprendas que es tu historia la que está mal, la que está estropeadaNo tú.

    Cuando decides separarte de tus historias, te abres al mundo: puedes elegir, en vez de sentir que no tienes elección, puedes responder en vez de reaccionar, y esto es increíblemente empoderador. Trata de darle un nombre a la historia que te has contado, habla de ella desde una perspectiva ajena y, sobre todo, recuerda que estos rifi-rafes con tus antiguas historias mientras sanas, creces, y cambias, son algo muy humano.

    Incluso para expertos, líderes, y gente que admiras.

    Otro componente importante que puede aflorar es la pérdida: la sensación de luto. Sentir que una parte de ti está desapareciendo para siempre, a medida que sueltas tus viejas historias, resulta doloroso, y abrumador. Es algo a lo que no sabemos poner nombre ni hablar de ello.

    Cuando abandonaste la casa en la que creciste, cuando dejaste de verte con un amigo, o cuando hiciste una ruptura con tu pareja, en estas situaciones estás soltando rasgos que has defendido durante mucho tiempo.

    Empezar a ver una nueva perspectiva

    Una herramienta complementaria a estar de luto, es la validación: sentirse validado, o validada por alguien.

    Al estar cargando con una historia muy pesada durante bastante tiempo, ver como otra persona la sujeta, y te acompaña en el proceso, es algo muy sanador. Además, es algo que en ocasiones cuesta de encontrar, pero recibirla por parte de cualquiera es indispensable para crecer o, por lo menos, para evitar el estancamiento.

    La validación posee muchas caras:

    • Que te escuchen, te vean, y te entiendan por completo.

    • Que reconozcan tus sentimientos.

    • Que acepten tu presencia sin intentar cambiarte.

    • Que tu historia se perciba con curiosidad, sin juzgarla.

    Al final, la vida recompensa la valentía, la decisión de hacernos visibles, y nuestro avance hacia la sanación, aunque puede que no pase de la manera que queríamos, o en el orden que esperábamos.

    Poner punto y final a las historias complicadas cambia lo que es posible, y en muchos aspectos, te cambia la vida.

    Actitudes Importantes Para Aceptarte a ti Mismo/a

    Hasta ahora hemos visto la primera parte de aceptar tu pasado, y las creencias que has ido arrastrando. Si estás dispuesto o dispuesta a abandonar esas historias antiguas que has arrastrado mucho tiempo, ganar valentía es un paso crucial.

    Existen muchas ideas cruciales para empezar a ganar valentía, y así dar ese cambio duradero. Entender nuestra historia personal nos lleva a hacer algo con ella y, además, atravesar la incomodidad de soltar viejas historias y vivir basándose en historias nuevas, es un proceso.

    Es un proceso que todos nos merecemos.

    Ten tus Necesidades Cubiertas

    Para acelerar el proceso de reformular y replantear nuestras historias del pasado, es súper importante atender a nuestras necesidades básicas. Son cosas sencillas que te resultarán de ayuda.

    ¿Qué cosas sencillas? Las siguientes:

    1. Alimentarte lo suficiente, y comer alimentos nutritivos. Evita comer
      de forma compulsiva.

    2. Beber mucha agua y mantenerte hidratado.

    3. Dormir y descansar. La falta de sueño perjudica tus decisiones y tu estado de ánimo como pocas cosas pueden hacerlo.

    4. Mover el cuerpo. Apúntate a un gimnasio, haz cardio, y fortalece tus músculos. Eso te hará liberar endorfinas y sentirte mejor.

    5. Tener amistades, y lazos sólidos.

    Los Dos Requisitos del Cambio

    Existen dos requisitos importantes para empezar a cambiar e incorporar nuevas formas de comportarse. El primero es la seguridad, y el segundo, la predisposición.

    La Seguridad

    Sentir una sensación de Seguridad es muy importante. Cuando Lisa Olivera habla de seguridad en su libro, se refiere a seguridad interna: reconocer cuando estás saliendo de tu ventana de tolerancia, y saber que dispones de las herramientas necesarias para volver a tu punto de partida (lo veremos con más detalle en breve).

    Y, además, se refiere a dos tipos de seguridades. La seguridad externa: estar en un entorno seguro, y seguridad relacional: tener un entorno de personas en el que confiar y al que recurrir cuando se desea pedir ayuda.

    La Predisposición

    Para poder evaluar tu historia, y realmente reformularla, tienes que estar dispuesto a hacerlo. La predisposición es decidir dar un cambio a mejor, requiere que vayamos diametralmente en contra de las historias complicadas que hemos arrastrando. Tener predisposición es estar abierto, y estar abierto es respetar lo que ya no funciona.

    En vez de optar por excusarnos, o justificarnos, se deberá reconocer lo que se tiene que cambiar. Tener predisposición también es una labor de valientes. Estar predispuesto implica coraje, significa estar dispuesto a pasar a la acción cuando parecería más fácil estar inactivo, y en tu zona de confort.

    valentía y determinación

    Para mostrar predisposición debes estar dispuesto a convivir con los retos que surjan mientras modifiques tus historias, y estar dispuesto a experimentar la incomodidad del cambio y el crecimiento.

    Tres Actitudes Que Te Ayudarán

    Te voy a compartir tres actitudes súper importantes para empezar a sanar y a abandonar tus historias del pasado.

    El Mindfulness

    La Primera actitud es la Consciencia Plena, o mindfulness: es tan sencilla como estar presente en el momento, sin juzgar. Prestar atención, presenciar el momento. Observar, reconocer los pensamientos que surgen en ti, y en vez de obsesionarte con ellos, o criticarlos, permitir que pasen de largo de una manera natural, una y otra vez.

    Existen muchas formas de practicar el Mindfulness: no tiene un aspecto único. Puedes practicarla en cualquier parte, en cualquier momento, por cualquier motivo, o sin motivo alguno. Puedes hacerlo con otras personas, o a solas contigo.

    A continuación, van algunos métodos:

    1. El primer método es aflojar el ritmo: vivimos en una cultura que tiende a recompensar las prisas, la rapidez, y la urgencia, para que tomemos decisiones al instante, sin pensarlas… Pero esto no nos ayuda en nada. Una manera de aflojar el ritmo es caminando por la naturaleza. Piérdete por un parque, camina por un sendero, y nota la brisa del viento y los árboles a tu alrededor.

    2. Otro método es no vivir en el pasado, ni intentar predecir el futuro. El presente puede parecer amenazador, pero créeme que no lo es. Mediante el presente, tenemos acceso a quienes somos, y plantear como queremos tratarnos, y darse un margen para decidir cómo queremos responder a continuación

    La Curiosidad

    El segundo pilar es la curiosidad.

    La curiosidad se define cómo un fuerte deseo de saber algo: la curiosidad es una mentalidad que nos invita a estar más abiertos en nuestras vidas. La curiosidad nos ayuda a abrirnos ante la posibilidad y la elección de nuevas perspectivas, y te hace receptivo o receptiva ante lo desconocido.

    Además, te ayuda a preguntarte por qué te has estado contando siempre una historia, y no otra. La curiosidad nos ayuda a salir de los patrones automáticos, y nos invita de manera natural a expresarnos de diferentes formas.

    Algunas preguntas para pulirla son:

    • ¿Cómo puedo generar espacio para que otra cosa sea cierta?

    • ¿De qué otra forma se podría interpretar esto?

    • ¿Qué más podría estar pasando?

    el poder de la curiosidad

    Otra manera de practicar la curiosidad es admirando lo que hay a tu alrededor, fascinándote de verdad, aceptando el misterio, lo desconocido, el asombro, y las preguntas, y explorando con un corazón curioso.

    Se trata de valorar las profundidades de nuestro ser como algo mágico y asombroso.

    Por último, para ser más curioso/a, recuerda tu libertad de elegir, tu poder de decisión en todo momento. Puedes pedir ayuda en vez de intentar hacerlo todo tu sólo, puedes practicar nuevos hábitos en vez de dar por sentado que nunca cambiarás. Escapa de la persona que creías que eras, y ábrete al mundo.

    La Autocompasión

    El tercer pilar es la Autocompasión.

    La autocompasión es el acto de mostrarnos compasión, incluso en medio de situaciones desafiantes, y de fracaso. Es permitirnos ser imperfectos sin que esto signifique que somos malos. La autocompasión tienes muchos beneficios:

    • Reducción de la ansiedad y la depresión.

    • Aumento de la motivación, y la habilidad de aprender de los errores.

    • Mayor resiliencia emocional.

    Suele ser habitual que en nuestra sociedad se repita que, siendo duros con nosotros mismos, y con los demás, podremos cambiar. Pero esto es mentira. Con autocompasión, el proceso de cambiar es más sencillo. Resultará más probable que nos arriesguemos, que lo intentemos, y que seamos proactivos.

    Una estrategia para cultivar más tu autocompasión es la aceptación radical.

    La aceptación radical es la voluntad de experimentarnos a nosotros y a nuestras vidas, tal y como son. Valorar tanto la luz como la oscuridad, tanto el dolor como la alegría, tanto lo fácil como lo difícil.

    Tomar acción

    Tras todo lo explicado, lo que necesitas es tomar acción. Aquello que es necesario para ti, y para tu crecimiento. ¿A qué me refiero?

    Me refiero a pequeñas decisiones que vas tomando cada día, una y otra vez, hasta el fin de los tiempos. Es ponerte un objetivo pequeño, y tener la disciplina de cumplirlo, y luego el siguiente… Y después el siguiente…

    El primer ingrediente que necesitarás será cultivar la disciplina. Formar nuevos hábitos, rutinas, y formas de pensar, requiere de nuestro tiempo y esfuerzo. Es una forma directa para retomar el control de nuestra vida, es como una forma de volvernos a criar.

    La segunda estrategia es responsabilizarte de ti mismo, o ti misma: la responsabilidad radical. Si queremos sanar, y cambiar nuestra vida, no podemos seguir culpando, o evitando la responsabilidad. Es elegir tener voz y voto en tu vida sin importar las circunstancias. Controlar tu respuesta ante un imprevisto, o ante cualquier estímulo.

    La tercera estrategia es preguntarte cuál es el mejor próximo paso que puedes dar. Si te mueves, las respuestas ya aparecerán con el tiempo. Pregúntate que acción puedes tomar hoy para acercarte más a tu objetivo final. Encuéntrale significado a las transformaciones de cada momento, y céntrate en el aquí y ahora, como comenté antes.

    Obstáculos Que Deberás Vencer

    A la hora de cambiar tu vida y romper esas creencias limitantes, también pueden aparecer obstáculos y sentimientos de incomodidad fuertes. Voy a nombrarlos, y explicarlos a continuación.

    El primero es la resistencia. La resistencia es evitar, o resistirse al cambio. Cuando no estás seguro de cómo puede salir algo, o cuando algo te da miedo, aparece la resistencia. Ejemplos de como funciona la resistencia son:

    • No puedo hacerlo, es demasiado difícil.

    • Voy a hacer lo fácil en vez de lo correcto.

    • Hoy me quedaré en casa

    Siempre habrá una parte de ti que saldrá a flote cuando desees cambiar, o dar el salto, así que no te preocupes: es parte del proceso.

    El segundo obstáculo es el miedo. El miedo es un viejo conocido. El miedo, además, suele aparecer como señal. Nos señala lo que queremos hacer, o queremos ser: la dirección que queremos para nuestra vida, y otra cosa importante, es que el miedo nunca desaparecerá.

    Nos ha acompañado desde siempre.

    Plantéate las siguientes preguntas para detectarlo:

    • ¿Cómo noto el miedo en mi cuerpo?

    • ¿Cuándo sé que está ahí?

    • ¿Cómo puedo prestarle atención sin dejar que me persuada?

    El tercer obstáculo es la soledad. Este es un aspecto delicado: suele ser habitual que cuando empieces a cambiar tus historias, tus relaciones también cambien (de forma orgánica). El hecho de que las relaciones cambien no es algo malo, sino que es, en el fondo, una señal de progreso. Quizá alguna amistad cambie, o veas el mundo con otros ojos, o te vuelvas más solitario.

    No te preocupes: si eres constante tomando acción, como ya vimos, este sentimiento de soledad se irá desvaneciendo.

    La soledad, si se prolonga, deja de ser una buena compañera. ¡Recuérdalo!

    Finalmente, el cuarto obstáculo es la confusión. Es bastante probable que te sientas perdido/a y confundido/a… Que desconozcas lo que quieres… Cuando uno o una pisa un terreno desconocido, ya sea una nueva relación, un nuevo trabajo, un nuevo hábito, o una nueva historia, cuesta mucho hallar las respuestas al principio.

    Pero no deben asustarte esas voces de tu inconsciente. Son un signo de que estás evolucionando.

    Tu Sabiduría Interior

    Recuerdo un día en el que era más joven. Tenía unos 21 años, y salí con un grupo de personas recién conocidas a un bar cercano a mi casa. Una de las cosas que recuerdo, es como una de las personas, una mujer más mayor que yo, me felicitó por haber llegado sano y salvo a esa edad.

    En su momento me pareció algo extraño, pero ahora me doy cuenta de lo cierto y sabio que fue ese pequeño elogio. Cuando vamos creciendo, vamos ganando más sabiduría, tenemos más claridad acerca de nuestros valores, y nos vamos liberando de esas historias con las que hemos cargado tanto tiempo.

    No permitimos que elementos impuestos de fuera, nos definan. La palabra posibilidad va brotando de nuestra mente, y crees que una mejor historia es algo posible, algo palpable… algo tangible.

    Podemos elegir quienes somos. Podemos elegir cómo nos cuidamos y como nos mostramos al mundo. Al vencer nuestras limitaciones, y al evolucionar a nuestro ritmo, tendremos más oportunidades, y podremos hacer que sea posible crear nuevas historias, y eso es súper liberador.


    Espero que te haya gustado este artículo. Lo he escrito con mucho mimo, y está inspirado en dos videos que edité allá por septiembre de 2024.

    ¡Un saludo!

    Xavier Rodes

    Una persona curiosa y optimista interesada en el mundo del arte y del crecimiento personal. Me gusta escribir, dibujar, crear playlists, ¡y hacer del mundo un lugar mejor!

    Conecta conmigo en LinkedIn.

    Anterior
    Anterior

    ¿Se Acerca El Fin del Trabajo?

    Siguiente
    Siguiente

    ¿Cómo Amar de Verdad a tus seres queridos?