El Peligro de las Redes Sociales

Las redes sociales son, una de las innovaciones más interesantes del siglo XXI.

Seguramente las conozcas: Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn, TikTok, etc.

Su popularidad y uso no hizo más que aumentar año tras año, y además, como veremos más adelante, son increíblemente adictivas. Gran parte de ellas, a excepción de TikTok, fueron creadas en California, Estados Unidos, por algunas mentes brillantes, con gran olfato para los negocios. Y son un negocio muy lucrativo.

Sin embargo, usarlas más de una hora al día puede acarrear efectos negativos en tu salud mental, y volverte una persona insensible, reactiva, y con menor autoestima. En este artículo explicaré con detalle qué consecuencias puede tener en tu vida estar mucho tiempo usándolas.

¿Preparado/a?

Adelante.

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    La Nueva infancia basada en el teléfono

    Según Jonathan Haidt, el rápido cambio de los teléfonos móviles básicos a los smartphones con Internet de alta velocidad y aplicaciones de redes sociales ha creado la Nueva Infancia basada en el teléfono.1 Esta transición se dio entre 2010 y 2015.

    Hubo varios avances importantes que propiciaron este estilo de vida:

    • El anuncio del primer iPhone en 2007.

    • La creación de la App Store y Google Play, en 2008, y su rápido aumento (cinco años después, ambas tiendas ya contaban con un millón de aplicaciones).

    • Facebook introdujo el botón Me Gusta, y Twitter el botón retuit, lo cual hizo posible la difusión de contenido viral.

    • El muro de contenidos generado por algoritmos que aparece siempre que accedes a una red social, ya sea en Facebook, YouTube o Instagram.

    • Creación de notificaciones emergentes o push, donde tu móvil suena cada vez que alguien te comenta o te dio Like.

    • Aparición de cámaras frontales en los smartphones, que permitió hacerse selfies.

    A día de hoy, si eres un usuario habitual de redes sociales, seguramente estés acostumbrado a estas innovaciones, pero en su momento fueron toda una revolución. En un estudio de hace pocos años, se determinó que los adolescentes de entre 13 y 18 años pasan una media de 50 horas semanales enganchados al teléfono, y los preadolescentes unas 40 horas.

    ¿Qué consecuencias comporta estar tantas horas enganchado al smartphone?

    Efectos Perjudiciales de las Redes Sociales

    Privación Social

    Desde 2013 en adelante, los adolescentes dejaron de pasar tiempo físico, cara a cara, con sus amigos/as. Hubo una disminución súper heavy de los minutos diarios que pasaban hablando entre sí, equivalente a casi un 50% en solo seis años. Una locura total.

    Catchings, C. V. (2025). Chica adolescente con móvil. [Foto]. Talkspace. https://www.talkspace.com/blog/teens-and-loneliness/

    Estuvieron más tiempo con sus smartphones, consumiendo un feed interminable de contenidos de otras personas, jugando a videojuegos varias horas sin parar, o publicando contenidos para publicarlos en Youtube o Instagram… en vez de pasar tiempo hablando y dialogando, cara a cara. Esto fue fatal, porque nuestros cerebros evolucionaron para interactuar con personas de tú a tú, y para convivir en grupos.

    Además, en una quedada o encuentro social, nuestra atención se va de un segundo para otro cuando suena una notificación. Piénsalo bien: que esto le suceda cada semana a un adolescente que está definiendo quién es (y que no tiene la corteza frontal desarrollada), y cuál es su lugar en el mundo, o a un niño que es ignorado por sus padres, provoca que se sientan excluidos, y extraviados de sus seres queridos.

    Falta de sueño

    Esto es súper nocivo para los adolescentes y preadolescentes. Al tener una rutina escolar que empieza a las 8 o 9 en punto de la mañana, ellos corren un riesgo importante si se van a dormir muy tarde. Su aprendizaje y nota en los exámenes se resiente. Además, su capacidad para tomar buenas decisiones y sus habilidades motoras bajan, lo que aumenta el riesgo de accidentes.

    Una mayor perturbación del sueño y un menor tiempo total de éste se correlaciona con puntuaciones más altas en trastornos interiorizados como la depresión, así como en trastornos exteriorizados, como la agresividad y otros actos antisociales.

    Atención dividida

    Si eres un usuario/a habitual de smartphone, es altamente probable que tu teléfono suene constantemente, cada dos por tres. Cada vez que alguien te responde, o hay una noticia, tu teléfono vibra o emite un sonido.

    Esto destroza tu nivel de atención. Según un estudio de Statista publicado en 2017, el número medio de notificaciones que aparecen en los usuarios de EE.UU de la Generación Z asciende a las 192 alertas diarias. Eso son 11 notificaciones por hora. Una locura. 

    Ravenscraft, E. (2019). Redes Sociales con Notificaciones. [Foto]. PCMag. https://www.pcmag.com/how-to/how-to-block-notifications-on-android

    Este flujo incesante de interrupciones pasa factura a la capacidad de los adolescentes para pensar y tomar decisiones. Además, está demostrado que los estudiantes usan sus teléfonos en clase, y prestan menos atención a sus tutores. También se demostró que la mera presencia de uno altera su capacidad de pensar, y los vuelve dispersos.

    Ante un cerebro tan volátil como el de una persona de entre 12-17 años, tener tu smartphone vibrando cada dos por tres vuelve tus tareas, y tu día a día, una constante pesadilla. En los libros de Cal Newport se explica con mayor detalle hasta qué punto eso supone un problema.2

    Adicción

    La adicción funciona del siguiente modo.

    Imagínate que estás usando Instagram, la plataforma X.com (antes llamada Twitter), o Clash of Clans. De golpe, suena una notificación. Ese es el detonante (paso 1).

    Tomas una acción (paso 2) que es conectarte a alguna de estas apps y, ves un punto rojo al lado de la campanita, en la parte superior. Resulta que dos personas comentaron tu reel, o tu post en X, y sientes una recompensa (paso 3).

    Pero otras veces puede que publiques algo en Internet, y no pase nada. Esto, a grandes rasgos, es lo que se conoce como un programa de recompensa variable. Puede que 1 de cada 7 veces te salga bien la jugada, o 1 de cada 15, o 1 de cada 5. No hay forma de saberlo. El cuarto paso es la inversión. Inviertes tu tiempo, y tu energía en una aplicación, para sentirte reconocido/a o respetado/a.

    Esta es una explicación simplificada del modelo Hook, que Jonathan Haidt tomó prestado de Nir Eyal. Es una técnica de manipulación para que cualquier usuario pase tiempo enganchado a estas apps, manipulando la secreción de dopamina en el proceso.

    Este punto es el más siniestro de todos, dado que las empresas de Sillicon Valley que están detrás de las redes sociales, como Meta, y también TikTok, hacen que sus productos sean adictivos a propósito.3

    Cómo afecta las redes sociales a las mujeres

    A principios de la década de 2010, los chicos y las chicas empezaron a pasar más tiempo online. Los chicos jugaban mucho a videojuegos online, y veían muchos vídeos en YouTube, mientras que las chicas empezaron a ser usuarias más intensivas de las plataformas orientadas a lo visual, principalmente Instagram, seguida de Snapchat, Pinterest y Tumblr.

    Una de las conclusiones que Haidt sacó en su libro, fue que las redes sociales afectaron más a las chicas, que a los chicos. Según un estudio de Monitoring the Future, del año 2015, una de cada siete chicas estadounidenses pasaba más de 40 horas semanales enganchada a redes sociales. Esto es fascinante y aterrador.

    ¿Por qué las redes sociales tuvieron un efecto devastador en las chicas? Por cuatro motivos principales:

    1. A las chicas les afecta más la comparación social y el perfeccionismo. Para una chica adolescente, el estatus social suele ir más ligado a su belleza y su atractivo sexual. Por lo que, cuando las chicas se meten en las redes sociales, están más sujetas a juicios constantes y severos sobre su aspecto y su físico.

    2. Agresividad relacional. A medida que las redes sociales se hacían un hueco, empezó a aumentar el ciberacoso y, entre los años 2011 al 2019 estas cifras se mantuvieron altas. Las redes sociales facilitan mucho a cualquier persona, de cualquier edad, a crear varios perfiles anónimos que se usan para trolear y destruir reputaciones. Esto es el acoso relacional, y lo que se conoce como cultura de la cancelación. Y todo esto sucede muy rápido, sin que padres ni profesores puedan darse cuenta.

    3. Las chicas hablan más fácilmente de sus emociones y trastornos. Si esto es así, entonces no cabe duda que la proliferación infinita de contenido en redes sociales como Instagram sea tan nociva y peligrosa. Además, no olvidemos que la neurociencia sostiene que las mujeres tienen muchas más neuronas espejo que los hombres, por lo que su capacidad de transmitir emociones y sentimientos es mayor.

    Y, en cuarto lugar, las chicas están más sometidas a la depredación sexual y el hostigamiento. Internet ha puesto más fácil a los hombres abordar y acosar a las chicas adolescentes, dado que las aplicaciones de citas se esfuerzan poco o nada en restringir las interacciones entre adultos y menores.

    Además, cuando ellas publican fotos de sí mismas en redes sociales como Instagram o Snapchat, se exponen a estos hombres adultos con escaso autocontrol, por lo que las mujeres deben de ser mucho más cautas a la hora de compartir fotos, y poner su perfil en privado si es posible. 

    Cómo afecta las redes sociales a los hombres

    La historia de lo que ha sucedido con los hombres es más difusa que lo que vivieron las mujeres. No hay una sola hipótesis sino un conjunto de hechos que hicieron que los hombres pasaran mucho más tiempo enganchados al mundo virtual, y abandonaran por completo el mundo real.

    Ahí va un dato: en Estados Unidos las mujeres obtenían el 59% de los títulos universitarios, y los hombres sólo el 41%. Y no sólo eso, sino que, en promedio, en todos los niveles educativos, las chicas sacan mejores notas que los chicos.

    En segundo lugar, hay dos factores psicológicos que afectaron a los hombres, en mayor medida. El primero fue el auge del seguritarismo, y la sobreprotección en las décadas de 1980 y 1990. Los chicos se expusieron de golpe a menos riesgos. Y el segundo fue la expansión de los videojuegos multijugador por internet, y los smartphones. Por lo que el daño ya estaba servido. 

    Yo mismo, como hombre, he vivido esto en carne propia. Del 2015 en adelante, aislarme del mundo causó secuelas emocionales fuertes en mí. Mi desarrollo personal se vio truncado, y tras mucha paciencia, pude salir adelante al retomar los estudios años después.

    Relacionado con lo anterior, hubo un drástico aumento de los hikikomori, término japonés que se refiere a personas que se quedan recluidas en su habitación y no salen de ahí. Pasan todo el día tumbados o delante de una pantalla. Al principio esto sucedía en Japón, y luego este fenómeno se difundió en Occidente. 

    Garcés, S. (2021). Hikikomori [Foto]. Convivencia Digital. https://convivenciadigital.cl/nueva-tendencia-adolescente-que-es-el-sindrome-hikikomori/

    Otro de los efectos más importantes y nocivos en los hombres fue el auge de la pornografía en Internet. Hace 40 años o 35, si querías masturbarte, solo podías consultar revistas para adultos con imágenes estáticas. Ahora, en cambio, puedes ver en Pornhub o XVideos infinidad de videos de alta calidad que muestran cualquier acto, parte del cuerpo, y fetiche posible varias veces al día.

    Existen varios estudios que demuestran que el consumo excesivo de porno los hace más propensos a evitar las interacciones sexuales con la pareja, experimentan una menor satisfacción sexual, y son más frágiles a la hora de encontrar sexo y relaciones íntimas.

    Además, en el caso de los chicos, el auge de los videojuegos en ordenador y las vídeoconsolas con conexión a Internet fueron aislándolos cada vez más, entre los años 2008 y 2012. Yo mismo recuerdo estar adicto a un par de juegos flash durante la ESO, llamados Las Cavernas de Hammerfest y DinoRPG4, creados por la empresa francesa Twinoid.


    En resumen, quería compartir en este artículo las consecuencias que puede tener usar redes sociales durante muchas horas al día. No pasa nada si te conectas dos veces al día a Instagram, publicas algo y ya está, o si usas esas plataformas para enviar mensajes a algún ser querido o amigo de la universidad.

    El problema recae cuando te obsesionas con estas plataformas, y mides tu nivel de éxito en función de los Likes o suscriptores que consigues. Lo mismo se da a la hora de jugar videojuegos, como habíamos dicho.

    ¡Espero que te haya sido útil el artículo! ;)

    Bibliografía

    1: Haidt, J. (2024). La Generación Ansiosa. Deusto

    2: Para más información, echa un vistazo a los libros Céntrate y Minimalismo Digital, escritos por Cal Newport.

    3: Párraga, N. (5 de octubre de 2021). ¿Quién es Frances Haugen? La historia detrás de la filtración de Facebook. El Sol de México. https://oem.com.mx/elsoldemexico/mundo/quien-es-frances-haugen-la-historia-detras-de-la-filtracion-de-facebook-15712072

    4: Recuerdo un día, a finales de 2010, que estaba tan adicto a Las Cavernas de Hammerfest que, estando un día de vacaciones de Navidad, mis padres tuvieron que acorralarme para que no pasara más tiempo con ese juego. Incluso recuerdo un día que una profesora de 3ºESO me quito el Toshiba pequeño que tenía por estar jugando al Tomb Raider.

    Xavier Rodes

    Una persona curiosa y optimista interesada en el mundo del arte y del crecimiento personal. Me gusta escribir, dibujar, crear playlists, ¡y hacer del mundo un lugar mejor!

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